EE.UU. incautó dos petroleros sancionados vinculados a Venezuela en acciones consecutivas en el Atlántico Norte y el Caribe, según informaron el miércoles fuentes oficiales. Estados Unidos llevaba persiguiendo al primer petrolero, anteriormente conocido como Bella 1, desde el mes pasado.
En una operación de alto riesgo que marca un nuevo máximo en la tensión entre Washington y Moscú, fuerzas de Estados Unidos han logrado interceptar y abordar este miércoles al primer petrolero Marinera al sur de Islandia. La captura pone fin a una persecución transatlántica de casi tres semanas que ha mantenido en vilo a las cancillerías de medio mundo.
La operación fue ejecutada de forma conjunta por la Guardia Costera y el Ejército estadounidense, desafiando la presencia intimidatoria de buques de guerra y un submarino ruso que escoltaban al navío.
Esta interceptación se produce en un contexto de extrema fragilidad diplomática, tras la reciente detención de Nicolás Maduro en Venezuela y las polémicas declaraciones del presidente Donald Trump sobre la soberanía de Groenlandia. Al haber sido capturado un buque que ya navegaba bajo bandera de la Federación Rusa, el incidente abre un escenario de consecuencias imprevisibles entre ambas potencias.
A esta lista se ha sumado este miércoles el M/T Sophia, un segundo petrolero sin bandera interceptado por el Mando Sur de Estados Unidos en aguas del Caribe. Según el Departamento de Guerra, el buque realizaba actividades ilícitas y ya está siendo escoltado hacia territorio estadounidense tras ser abordado en una operación de madrugada.
