El Día de Internet Segura se conmemora hoy y el mismo tiene como objetivo crear una Internet mejor, donde todos tengan la capacidad de usar la tecnología de manera responsable, respetuosa, crítica y creativa.
La iniciativa comenzó en el año 2004 y la misma movilizó a millones de personas en todo el mundo para promover y debatir sobre el correcto uso de Internet, sobre todo para los niños y jóvenes.
Internet se transformó en una herramienta indispensable en la vida diaria de las personas, ya que, a través de este medio tecnológico, los seres humanos pueden disfrutar de una serie de bondades que en el pasado eran impensables.
Son muchas las ventajas y beneficios que ofrece el mundo en línea, por ejemplo, tener el acceso directo a cualquier forma de educación, la comunicación con otras personas o familiares, sin importar las distancias, compras online y acceso a plataformas de ocio, como las plataformas de contenido audiovisual, películas y series, videojuegos, etc.
Algunas estrategias que les permiten a los/as usuarios/as navegar de manera más segura son:
- Evitar el contacto con personas extrañas en redes sociales y no aceptar invitaciones de personas que no forman parte del círculo familiar o social.
- Es necesario que utilicemos una conexión segura. Lo recomendable es que lo hagamos desde casa y no en lugares públicos.
- Evitar dar información confidencial, como dirección, teléfonos, fotografías, claves, etc.
- Eliminar de inmediato correos sospechosos o vínculos.
- Para los niños y adolescentes lo más recomendable es pedir orientación a las personas mayores, especialmente los familiares más cercanos.
En el marco de un nuevo Día de la Internet Segura, se invita a reflexionar sobre los desafíos de un ecosistema digital que hoy, a más de 30 años de su implementación masiva, alcanzó un punto de inflexión crítico.
“La ciberdelincuencia avanza mucho más rápido de lo que se puede frenar”, adirtió Federico Aragona, especialista de F5 una empresa de seguridad informática, a la vez que observó que el fraude ya no busca únicamente a usuarios con poco conocimiento, sino que apunta con éxito a perfiles tecnológicos avanzados. “El negocio general del fraude se basa en la masividad. Lo que buscan quienes lo practican es hacer que la superficie de ataque sea más grande”, señaló.
Respecto al avance de la Inteligencia Artificial, Aragona subrayó que la verdadera protección reside en la educación y la fijación de límites éticos y afirmó: “Las principales herramientas de seguridad estuvieron en la formación y en los límites que nosotros pudimos ponerle a la inteligencia artificial. El futuro está en no perder el concepto. Si bien las tareas son delegadas a la IA, el humano debe conservar la arquitectura de las decisiones”.
Aragona concluyó que la seguridad no es solo una solución de software, sino una decisión humana consciente sobre el uso de los datos y sentenció: “La seguridad depende de nuestras propias acciones y de hasta dónde permitimos el involucramiento de la tecnología en nuestras vidas”.
